Del laberinto político
ELECCIONES 2026:BUSCANDO UN INCA O UN ESTADISTA
En las actuales elecciones muchas personas que han destacada en su vida profesional han decidido ingresar a la política.
En mi caso personal me ha dado mucho gusto que el gran sociólogo Guillermo “Willy” Nugent, este postulando para el senado con el numero 11 en la lista del Partido del Buen Gobierno cuyo candidato presidencial es Jorge “Coco” Nieto.
El libro, todo un clásico en las ciencias sociales, Buscando un Inca: Identidad y Utopía en los Andes del historiador Alberto Flores Galindo, nos habla de la sobrevivencia de la utopía andina es decir: el pasado incaico se ve como un lugar ideal donde antepasados prosperaban en paz y armonía con la naturaleza.
La conclusión para el libro es la persistencia en la mentalidad andina de la figura del inca como restaurador del orden andino. Claro que ese “inca” podría ser una figura mesiánica capaz de hacer realidad la utopía andina.
En su libro El laberinto de la Choledad el sociólogo Willy Nugent analiza la desigualdad y el racismo en la sociedad peruana.
Donde el choleo no es solo una manera de insultar al otro sino una forma de establecer jerarquías, de poner en su lugar, de establecer lugares de poder a partir del racismo.
La novedad del libro es manifestar que esa manera de tratar de jerarquizar la sociedad, no es inamovible sino un terreno de disputa entre los peruanos sobre todo en las ciudades.
Las ideas del libro explicarían porque a ciertos sectores sobre todo limeños de clase media y alta, les cuesta asimilar que el ”prosor” Pedro Castillo gana las elecciones pasadas. Para ellos, que Castillo fuera presidente, “no era su lugar natural”, lo que le correspondía, no era gobernar sino ser gobernado sobre todo por ser andino, cholo e ignorante. Como suelen etiquetarlo. Sin tener en cuenta que la modernidad es precisamente aceptar que todos somos ciudadanos y que un voto en Lima vale tanto como un voto a 5 mil metros de altura.
Bien, acá viene el condimento, como dirían: ceviche que no pica no es ceviche.
En estas elecciones los peruanos estamos buscando un inca o un estadista que ponga en orden en el gobierno.
Estamos viviendo el gobierno de un pacto mafioso de los partidos que están en el congreso, votar por alguno de esos partidos es seguir en lo mismo, ofrezcan lo que ofrezcan en la campaña electoral, para ellos es fundamental no tocar el tema de las leyes por crimen aprobadas, eso les garantiza a todos ellos impunidad a futuro.
Descartados los candidatos del pacto mafioso: ya pues, tu ya sabes quienes son: sino ver la campaña: https://larepublica.pe/politica/2025/11/09/por-estos-no-carlincatura-satiriza-el-papel-de-ciertos-partidos-desde-el-parlamento-en-las-elecciones-2026-765387
Por lo tanto lo primero que es necesario observar en un candidato es si tiene experiencia en la gestión pública, si alguna vez a liderado una institución pública. Si tiene un pasado de integridad o está lleno de anticuchos o si lleva en sus listas a impresentable como el almirante de batea.
La contradicción principal en la presente coyuntura seria entre los que están por el continuismo del pacto criminal o quienes buscan un gobierno que ordene el país.
Esto explicaría la contra campaña contra López Chao, a quien el grupo mafioso y sus órganos propagandísticos verían como el candidato de mayor opción para canalizar ese 30% de indecisos. Su apoyo a las protestas luego del golpe del Kongreso contra Castillo le da un plus que ningún otro candidato tiene. Sobre todo en provincias.
Jorge Nieto tiene también un plus: su labor en el niño costero del año 2017. Sin embargo su discurso aun no genera expectativas entre los sectores populares, aunque si entre aquellos que le reconocen sus cualidades políticas.
La pregunta que uno se hace desde Lima es: si en provincias se está generando un liderazgo alternativo que tenga como base la identidad social. Como en el caso de Castillo en el 2021.
Por lo visto el verano en lo político recién empieza a calentarse y con lluvias sorpresivas que nos pueden traer novedades como las de Pichanaki, donde una turba de indignados ciudadanos tiro abajo el estrado donde la señora K iba a dar su discurso y la hicieron salir corriendo.